
Admito que compré "Bark Canoes and Skin Boats of North America"de Adney & Chapelle porque, además del abundante material sobre canoas, se ocupaba también de kayaks y contenía líneas para diversos tipos. No me defraudó. No era el principal objeto de la obra, claro está, pero la sección de kayaks, aunque corta en comparación, resultó útil. En general, ignoré las partes sobre canoas (es decir, la mayor parte) y sólo ahora, como una especie de bonificación inesperada, estoy empezando a descubrir hasta donde llega el auténtico valor de esta obra.
Por ejemplo, al hojearlo al azar, me ha impresionado repetidamente la belleza y elegancia de muchas palas de canoa tradicionales. Estos no son objetos que parecen un herramienta para cavar desviada a otros usos en un apuro o en un arrebato de inspiración poco afortunada. No. Estas palas tienen hojas delicadamente talladas, largas y estrechas, que discurren a lo largo de líneas fluidas para unirse a mástiles y empuñaduras que no desmerecen. Muy bonitas.


Y los pequeños descubrimientos interesantes continúan (al menos para mí, totalmente ignorante en canoas). Al observar las empuñaduras, muchas están claramente construidas para ser agarradas no con la mano cerrada alrededor de su extremo superior, sino atravesada, con el antebrazo en ángulo recto con el mástil. Este agarre, conocido como "Agarre Northwoods" o "Agarre de guía de Maine" permite sujetar la pala de diversas maneras, proporcionando versatilidad al poder cambiar su longitud efectiva según sea adecuado. Facilita además el uso de la "Palada Northwoods" que al parecer somete a menos sufrimiento a muñecas y antebrazos y fomenta la aplicación de potencia mediante rotación del torso.

Así que, da la impresión de que en el mundo de la canoa canadiense, los canoístas recreativos que han mirado a las prácticas y equipo tradicionales han encontrado cosas de valor. Entre otras, que las hojas largas y estrechas pueden funcionar muy bien.
Resulta familiar...
