viernes 6 de noviembre de 2009

Γοργοπόταμος

Note: English version here



O sea, Gorgopotamos.

Que significa algo así como "río rápido" y es el nombre de un pueblo y, sobre todo, un río de Grecia, en la Ftiótide, cerca de Lamia, capital de la región, a unos 250 km al norte de Atenas.

"Sobre todo", no porque el mencionado río proporcione, hasta donde yo sé, buenas oportunidades para el kayak. Bueno, quizá lo haga fuera del tramo que yo conozco. Más bien, porque, en esa parte, el río forma un cañón (aunque algún lector de memoria y fidelidad excepcionales puede que recuerde que yo consideraba bajar barrancos y el kayak de travesía actividades con esencialmente el mismo espíritu)



De hecho, forma un cañón grande. Un cañón, tal vez no muy famoso, pero con cierta reputación, considerado entre los "grandes" de Europa y, posiblemente, el mundo. La reputación probablemente tenga que ver con que tenga mucha agua (a veces, tanta que ha habido años en los que no ha se podido bajar en absoluto) y ningún escape y con sus 4.5 km en los que salva 850 m de desnivel. Pero también con cosas sobre las que esos datos no dicen nada: su enorme belleza y grandiosidad, los magníficos bosques de abetos de su cabecera y un sentimiento de lugar remoto y soledad épica que tiñe toda la actividad.



Ocurrió que que nuestros amigos de Dolomismo, Santi y Annabella, estaban de vacaciones de escalada y barrancos por los Balcanes a primeros de Octubre y nos invitaron a unirnos a ellos y Elíes, otro amigo, para intentar el Gorgopotamos y algún otro barranco por la zona. No pudimos resistirnos.

Afortunadamente.


Nota: Como siempre las fotos no son mías. Crédito y gracias a Santi y Annabella. Hay algunas más de sus fotos del Gorgopotamos aquí y una crónica más en condiciones (en italiano, eso sí) aquí. Además, este video de YouTube de otro descenso del efectuado por otro grupo debería ayudar a hacerse una idea de la clase de sitio que es Gorgopotamos. Gracias también a Thomas Georgas y el Club Alpina XOOOL de Lamia por su hospitalidad y su ayuda a la hora de obtener información.

miércoles 30 de septiembre de 2009

Cambios (I). Spartan

(English version here)



El 2009 ha traído unos cuantos cambios sustanciales a mi práctica del kayak. Algunos son muy evidentes. Por ejemplo, es difícil entrar en mi garaje y no notar que donde un único kayak solía reposar confortablemente ahora intento colocar dos más el armazón a medio terminar del qajaq tradicional que construyo espasmódicamente. Y ninguno de los dos kayaks es el antiguo.


Cronológicamente, el Spartan llegó primero y compartió el garaje con mi viejo Creus durante un tiempo. El Spartan 4.6 es la fiel (y preciosa) interpretación en fibra de vidrio de Fun Run Kayaks de un kayak del oeste de Groenlandia. Todos los ingredientes claves están presentes: escaso volumen, pantoques vivos, cubiertas bajas, relativamente estrecho, puntas lanzadas y agudas... Sin embargo, con 4'60 m de eslora (y 50 cm de manga), el Spartan parece derivar cierta inspiración de los "qajaqs de esquimotaje" recientes además de los de caza tradicionales. El video justo abajo debería ofrecer una buena idea del aspecto del Spartan.



La manera en que me convertí en su propietario hace que este sea un kayak muy especial para mí. Vino como segundo premio de un concurso generosamente patrocinado por su constructor, Fun Run Kayaks. Casi con seguridad, esta era la única manera de que yo llegara a tener este kayak. Lo conocía, me gustaba (en realidad, me entusiasmaba), había mirado las fotografías una y otra vez. Sin embargo, me parecía demasiado un capricho. Uno que no iba a darme. Para alguien de mi tamaño, el Spartan 4.6 no puede llegar a funcionar bien como kayak para salidas de varios días. Incluso una noche fuera ya sería forzar y yo hago alguno que otra salida de ambos tipos de vez en cuando. Así que, lo que yo de verdad necesito es un kayak más versátil, que se comporte bien con cierta carga, pero también vacío en salidas de día. Además, con mi nivel técnico presente, un kayak de 50 cm de manga probablemente me complique la vida si las condiciones se ponen "interesantes".


De hecho, yo tengo la impresión de que el Spartan 4.6 se concibió en buena medida como un kayak "roll & play" (existe de hecho una version "roll & play" minimalista) para practicar y disfrutar el rico repertorio de maniobras groenlandesas tradicionales. Sin embargo, el kayak pronto se mostró muy marinero y que podía ser un estupendo barco para salidas de día y yo diría que la mayoría de los Spartan que andan por ahí están funcionando como tales. Eso no significa que no se comporte brilantemente como kayak para esquimotajes. Como el vídeo de abajo muestra, en las manos adecuadas (no las mías), es todo lo contrario.



¿Como ha sido mi experiencia con el Spartan? Como no-experto certificado, mi opinión no es demasiado relevante, pero de todos modos: ha sido un auténtico placer. Me parece ligero, acelera con rapidez, sostiene las velocidades de crucero habituales con poco esfuerzo, apenas le afecta el viento y mantiene el rumbo con facilidad (supongo que la orza integrada en su línea de quilla tiene que ver con estas dos características) sin dejar de ser ágil y maniobrero. Hasta ahora, en las condiciones moderadas en las que he navegado con él, cada salida ha sido una ocasión para disfrutar.




Nota: Como de costumbre, las fotos no son mías (ni los vídeos). Los autores, si recuerdo bien, son Javier (de Salamanca), César, y otro Javier.

viernes 18 de septiembre de 2009

Infiel


La fecha de la entrada anterior deja claro que no he estado atendiendo demasiado este blog. Y no sólo es que haya estado haciendo cosas y no haya escrito sobre ello (cosa que he hecho). Aún peor es que he sido igual de vago en la construcción de mi qajaq. No hay progresos.

En parte, esto se debe a que las primaveras y veranos me traen más distracciones. Más trabajo, pero tambíen los barrancos, salir al monte y, sí, palear también, y todo esto quita tiempo. En parte, por supuesto, se debe también a pereza pura y dura.

Y, sin embargo, bajando barrancos o andando por el monte, el qajaq no se me va de la cabeza (supongo que eso es lo que lo convierte en infidelidad) y es habitual que me pare a recoger pedazos de maderas duras (que luego tengo que acarrear) en las que veo futuras piezas para las líneas de cubierta. En la foto hay algunos: boj de la Sierra de Guara y encina de justo al lado de casa.

martes 19 de mayo de 2009

Patrones

Soy un firme creyente en los patrones. Usando programas del ordenador, soy capaz de medio dibujar y me encanta producir patrones en papel, cartón, acetato, lo que sea... que luego recorto y trazo sobre la madera. Me da una confianza que de otro modo no tengo y, así, alivia un tanto las dudas y "angustia del constructor" que soy propenso a padecer. En el pasado, he recurrido a los patrones para cosas tan simples como las puntas de una pala groenlandesa. Arriba, puede verse mi idea para los dos baos curvos del qajaq, bao #5 (arriba) y masik (abajo).


Tras una relación menos que fluida con una sierra circular y un tocho de fresno, esto es lo que ha salido para el bao #5, junto con un nuevo juguete, quiero decir, herramienta. En realidad, se mostró bastante útil y divertido de usar. La pieza está ya instalada y ahora tengo una estructura de cubierta bastante sólida donde sólo falta el masik. Se va a quedar así de momento, ya que pienso enfrentarme a las piezas de roda codaste a continuación y dejar el masik para muy el final.

martes 7 de abril de 2009

A mi Manera, o ni caso...

Presa de un ataque de ansiedad del constructor, llamé a Xabier con preguntas tontas sobre las ligadas de los baos. Un procedimiento común es situar la ligada en el borde anterior del bao en un costado y en el posterior en el otro. En mi caso, cajas de costillas lo impedían en un buen número de travesaños. La idea de colocar ambas ligadas en el mismo borde no me atraía, ya que evocaba imágenes de baos lentamente arrancados de su sitio debido al tirón constante del hilo en una sola dirección. Pensé que haciendo dos agujeros en el travesaño en lugar de uno, podría centrar la ligada y evitar esto, pero quise chequear primero con un experto. Xabier favoreció más bien las disposiciones tradicionales, incluso si implicaban ligadas en el mismo borde. Yo dije que bien.

Sin embargo, cuando llegó la hora y, taladro en mano, me aproximé al qajaq, un espíritu maligno innovador debió poseerme. De repente, me encontré aplicando mi idea y perforando dos agujeros en los baos (disculpas por molestarte para nada, Xabier...). Las fotos muestran el resultado en el isserfik de fresno. Estoy convencido que pagaré esta presunción y esta locura.

Y eso no fue todo. Aún en las garras de la fiebre de la alternativa, anudé ochos en lugar de nudos simples en todos los nudos de bloqueo y los nudos alrededor del chicote del nudo Esquimal de todas las ligadas. En este caso, creo recordar que Xabier comentó haber hecho algo parecido y el ocho se supone que es mejor nudo de bloqueo...

De cualquier modo, ahora hay nueve baos en posición. Faltan dos.

domingo 5 de abril de 2009

Piesgrandes y el qajaq

(English version here)

Salvo por el masik y el bao #5, la cubierta está completa, ligadas y unión de las bordas incluidas (todavía "terrific job" en las simetrías. Fotos en breve, en otra entrada). Me pareció un buen momento para jugar con la posición y alturas de las las dos piezas restantes para asegurar, no ya comodidad, sino poder entrar en el qajaq y que permanecer dentro un rato no sea una tortura. Me preocupaba (a estas alturas ya habrá quedado claro que se me da bien encontrar algo de lo que preocuparme...) que ello requiriera alteraciones sustanciales de la cubierta que arruinaran las preciosas líneas del barco.

Resulta que, mediante las bien conocidas y no demasiado censuradas trampas de mover el masik un poco hacia delante y desplazar el borde de popa de la brazola un poco más atrás de la cara anterior del isserfik, hubiera podido usar la altura original del masik. Sin embargo, para que me cupieran los pies llevando unas mukluks a las que he tomado cariño, el bao #4 necesitaba espaciadores y el extremo anterior de los largueros de la cubierta de proa tenía que moverse hacia delante, probablemente sobre el bao #3. Lo cierto es que no tengo los pies grandes. En la media tirando hacia abajo, pero parece obvio que los del usuario original de este qajaq eran más pequeños aún.

Una vez que lo inevitable de esta modificación se hizo patente, decidí elevar un poco el masik también. Creo que la cubierta queda más bonita así y debería darme un pequeño extra de apreciada comodidad (y algo de margen de error)

El dibujo muestra el perfil original del qajaq abajo y el perfil modificado arriba. Los debo haber comparado unas mil veces, no sin cierta angustia. Quizá sea tan sólo resignación (no tengo mucha elección si quiero usar el barco de verdad) y autoengaño, pero poco a poco me voy convenciendo de que los daños estéticos podrían ser relativamente menores.

viernes 3 de abril de 2009

Tal que así... (Santander I)

(English version here)

... sólo que más grande y, quizá, más clarito, es como, en mis momentos de mayor optimismo, espero que termine luciendo mi proyecto de qajaq.

Lo que se ve arriba es una réplica en miniatura del mismo barco que yo intento construir, el DNM lc. 43 (KOG #31). Pertenece a la creciente colección de qajaqs del excelente miniaturista naval, compañero kayakista, pescador, cocinero (su sashimi de llampuga ya es leyenda...), constructor de SOF (el barco que tripula en la foto de abajo) y tipo estupendo, Rafa.


Rafa es un auténtico experto en embarcaciones de vela tradicionales de la costa mediterránea, en particular llaguts y similares, y ha reproducido a escala reducida un buen número de ellas. Recientemente, descubrió los kayaks árticos y ha volcado en ellos su considerable talento, produciendo preciosas miniaturas de diversos tipos a un ritmo realmente destacable. Los trajo a Santander y examinar las últimas incorporaciones, charlar sobre las características de los diseños y las razones tras ellas y, en general, admirar los preciosos pequeños qajaqs fue uno de los buenos ratos del puente.

Las fotos, como de costumbre, no son mías. Las hizo Javier, un nuevo amigo kayakista que conocí en Santander. Otro punto en el haber de estos días.