
Y esta no era mi primera infidelidad. Antes a lo largo del año, un par de fines de semana largos perfectos pasaron también sin tocar pala ni kayak. En su lugar, me fui a descender barrancos.

Comenzé con el barranquismo unos años antes que con el kayak y no soy ningún experto. Sin embargo, y al igual que el kayak, me encanta. Hasta 2007 era mi principal pasatiempo al aire libre y apenas tenía que competir por las principales porciones de mi tiempo libre. Entonces, me hice con el barco... y he tenido el corazón dividido unas cuantas veces. Sencillamente, falta tiempo para las cosas que de verdad molan...

Y se llega a sitios realmente especiales...

Nota: Como de costumbre, las fotografías no son mías y aparecen por gentileza de sus autores, sobre todo Santi y Annabella, pero también (creo, ya me hago un lío con quien hizo qué foto...) Sol, Miriam y Dani I y II. Hay unas cuantas más aquí. Agradecimiento especial para Santi, guía extraordinario, y Dolomismo, su compañía y la de Annabella. Sin ellos, no habría estado allí.