martes, 12 de febrero de 2008

Barcos Libres



Literal y, más importante para esta entrada, metafóricamente, el kayak de mar me está llevando a sitios a los que nunca imaginé ir. Y me encanta.

No sólo he superado la prevención de toda una vida hacia el bricolaje (he acabado mi pala groenlandesa, más sobre el tema pronto...), sino que últimamente me he encontrado jugueteando con software gratuito de arquitectura naval, más alguna incursión en el mundo aún más amplio del diseño gráfico 3D. El programa que he acabado usado de modo casi exclusivo se llama FREESHIP. A mi inexperto juicio, resulta razonablemente sencillo de manejo y hace casi todo lo que quiero. Y lo que quiero es, en gran medida, hacer modelos 3D de kayaks tradicionales que me resulte agradable mirar. Esos modelos pueden a su vez exportarse a programas de diseño gráfico 3D más inclinados al arte, donde, si encuentro el tiempo, puede que intente añadirles texturas y otras zarandajas que aumenten su valor estético (espero) .


Bueno, la verdad es que la curiosidad suele poderme, así que era casi inevitable que acabara tratando de hacer algo más que admirar vistas de kayaks. Admito que ando intentando usar FREESHIP para explorar algunas características del comportamiento de los diseños. Ya sabéis, velocidad/resistencia, estabilidad... En este sentido, una advertencia por si a alguien le da por probar: avatares de su desarrollo acabaron conviertiendo FREESHIP 2.6 en DelftShip Free 3.2 más una versión comercial (de precio razonable, diría). En el proceso la versión gratuita ganó una mejor interfase, pero perdió el análisis de estabilidad. Exportar modelos hechos con 3.2 a 2.6 se ha demostrado un auténtico dolor, al menos para mi habilidad (el freeware no permite "guardar como" a versiones anteriores del programa, cosa que sí hace la versión de pago) y ahora tengo que rehacer en 2.6 unos cuantos modelos que produje inicialmente en 3.2. Por tanto, si la estabilidad es de interés, yo aconsejaría empezar con el viejo FREESHIP 2.6 y serle fiel.


Además, tengo que confesar que el nombre del software ha contribuid a que le tome cariño. Simplemente por las connotaciones de "libertad". Sí, ya sé: es por el precio, que es gratis, pero, para mí una conexión, por rebuscada y casual que sea, es una conexión. En un artículo en Adventure Kayak, John Dowd contaba como, trabajando como consultor,preguntó a los empleados de la sección de kayaks que era lo de verdad vendían. Al final, la respuesta fue "libertad" (no significaría esto que el material de kayak es, en realidad, muy barato?. La libertad no tiene precio, no? No creo, sin embargo, que mi pareja lo viera de este modo...) y creo que acertaron. Para mí, el kayak funciona como vehículo hacia momentos, fugaces por lo común, de sentirme libre. Poco original, desde luego, pero me produce una especie de diversión infantil el trastear con modelos de estos barcos a la libertad con un programa que lleva "libre" (forzando un poco la traducción) en su nombre.

Sí, puedo ser así de bobo.


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